jueves, 11 de mayo de 2017

De aquí a la eternidad (From Here to Eternity) 1953

El soldado Prewitt (Montgomery Clift) llega a su nuevo destino a un cuartel del ejército en Hawái. Además de soldado es también músico, toca la trompeta, y boxeador, pero dejó de boxear porque dejó a un contrincante ciego. Pero su nuevo capitán (Philip Ober) quiere obligarle a que participe en un combate de boxeo. Como Prewitt se niega, el capitán, ayudado por varios suboficiales también boxeadores, intentan hacerle la vida imposible, imponiéndole castigos, pero aún asi Prewitt se niega a boxear.



Recibe la comprensión del sargento Warden (Burt Lancaster) y de su amigo Angelo (Frank Sinatra). El sargento conoce a la esposa del capitán (Deborah Kerr) y mantiene una relación secreta con ella. Prewitt y Angelo van a un club nocturno donde Prewitt conoce a Lorene (Donna Reed) y se enamoran. Sin embargo Angelo se pelea con un brutal sargento de prisiones (Ernest Borgnine) y se harán enemigos. Se venga de Angelo cuando a este le meten en prisión, aplicándoles castigos y pegándole. Angelo se escapa y muere. Prewitt se venga de su amigo matando al sargento. Mientras está escondido, los japoneses atacan el cuartel y Prewitt desea volver para luchar.

Drama clásico con el transfondo del ataque japonés a Pearl Harbor, ataque que daría comienzo a la entrada de EE.UU., en la Segunda Guerra Mundial. Dirige Fred Zinnemann [Solo ante el peligro (1952), Chacal (1973)] es un drama excelente, con personajes de complicadas relaciones sentimentales: el capitán es un adúltero que engaña a su mujer; su mujer mantiene un romance con el sargento pero antes mantuvo relaciones con más hombres; los dos soldados son habituales de ese club nocturno para caballeros. El reparto está excelente. Hay también algunos secundarios conocidos, como Robert J. Wilke, uno de los forajidos en la mencionada Solo ante el peligro; Claude Akins, que fue muy popular años después por una serie de televisión de camioneros llamada 'En ruta' (1974–1976), además de por películas como 'La conquista del planeta de los simios' (1973) entre muchas más.



La película recibió ocho Oscar, uno de ellos fue para Frank Sinatra (1). De todos es conocido que Frank Sinatra era cantante antes que actor. Pero es habitual que las estrellas a ese nivel sean caprichosas y Sinatra quería triunfar también como actor. Era buen actor, pero de la media, y nunca he pensado que por su trabajo en esta película hubiera merecido ganarse el Oscar. Tanto Clift como Lancaster están a un nivel interpretativo superior pues eran mejores actores que Sinatra, el cual su papel es meramente secundario, menos dramático y menos importante que el de los demás, y cuando tiene algo de importancia el drama dura apenas unos segundos, cuando muere, que es precisamente la única nota discordante de esta película, su imprevista aparición ante sus dos amigos al huir de la cárcel, como un porque sí, da la impresión de que como es Sinatra, hay que hacerlo así, para que se note más, y basta morirte en pantalla para que te den un Oscar (2).



Afortunadamente 'De aquí a la eternidad' es excelente y ni siquiera Sinatra lo estropea. Montgomery Clift aún no había tenido el terrible accidente de automóvil que tendría años después que le produjo una parálisis facial que le impedía actuar bien, además de aumentar aún más la inestabilidad emocional de este gran actor, de vida desordenada, drogadicto y que ocultaba y llevaba como una lacra su homosexualidad. Hace un gran trabajo, tanto como Burt Lancaster, ese sargento que todo soldado querría tener. Deborah Kerr está muy guapa y convincente. Duración aproximada: 118 minutos.


Notas:
(1): aunque esta vez sin ganarlo, Sinatra recibió una nominación a los Oscar por su papel de heroinómano en 'El hombre del brazo de oro' (1955). Actor en muchas películas más, quizás las más destacables son los musicales 'Levando anclas' (1945) y 'Un día en Nueva York' (1949), también dirigió, y protagonizó, una película bélica, 'Todos eran valientes' (1965).
(2): Sinatra y sus amigos, el famoso "Rat Pack" de los años 60, compuesto, además de por Frank Sinatra, básicamente por Dean Martin, Sammy Davis Jr., o Peter Lawford, fueron el centro de un biopic para televisión dirigido por Rob Cohen basado en la vida del cantante, interpretado por Ray Liotta como Frank Sinatra, 'El clan Sinatra' (1998), donde se retrata de forma horrible la figura de Sinatra, conocido por todos sus relaciones con la mafia, y patético sus acompañantes del "Rat Pack", meras comparsas en torno a la figura de un engreído y caprichoso Sinatra con ínfulas de poder megalomaníaco. Queda algo horrible también la representación de los hermanos Kennedy, esos tan admirados, los niños ricos que juegan con el lado oscuro, amigos de conveniencia de esta gente. Es la miseria de los famosos que muchas veces no vemos, o no queremos ver.

El puente sobre el río Kwai (The Bridge on the River Kwai) 1957

Soldados ingleses están prisioneros en un brutal campo de concentración japonés, dirigido por el implacable coronel Saito (Sessue Hayakawa). El coronel quiere que los prisioneros construyan un puente. El y el coronel Nicholson (Alec Guinness) mantendrán una pugna por principios enfrentados. Un día se escapa del campo un prisionero norteamericano (William Holden), al que obligarán a volver para destruir ese puente.

Joya bélica del inglés David Lean premiada con siete oscares, adaptación de la novela de Pierre Boulle [autor también de El planeta de los simios], basada en un caso real, aunque la película tiene tantas diferencias con la novela que Boulle no estuvo satisfecho con el resultado. No obstante, como obra cinematográfica es una logradísima e imprescindible del cine bélico, y fue una coproducción británico japonés y Tailandia, enmarcada en la selvas de este último. Característica la lograda banda sonora, fue también la primera que mostraba la brutalidad que existía en los campos de prisioneros japoneses de la Segunda Guerra Mundial. Los japoneses despreciaban a los soldados que se rendían porque según su mentalidad era mejor morir que caer prisioneros. Esto no excusa en absoluto la actitud del frío e implacable coronel Saito, a todas luces un déspota de tendencias asesinas. Frente a él, un estirado oficial británico interpretado por Alec Guinness, que recibió uno de los oscares por su papel, y es un oficial con un código de honor quizás anticuado, de tan recto que termina siendo ridículo y dificil de explicarse. Hace un logrado trabajo que alcanza dimensiones sentimentales de mérito, al ver ese hombre defendiendo sus principios de semejante manera.
William Holden, otro gran actor clásico, hace uno de su mejores papeles aquí, un prisionero al cual logra darle la dureza propia de un soldado de su estilo. Duración aproximada: 161 minutos.

Banderas de nuestros padres (Flags of Our Fathers) 2006

Durante la batalla de Iwo Jima, un grupo de marines norteamericanos levantan la bandera de EE.UU., en el suelo conquistado. La foto que se hace del momento se hace tan famosa que el gobierno invita a los marines sobrevivientes a una gira por EE.UU., para que la gente compre bonos de guerra que permitan terminar la guerra contra japón.

Basada en la novela de James Bradley y Ron Powers, emotiva reconstrucción de los acontecimientos sucedidos durante y después de la batalla de Iwo Jima, una de las islas de Japón que los marines norteamericanos conquistaron para derrotar a los japoneses durante la Segunda Guerra Mundial en el Pacífico. Dirige el célebre actor Clint Eastwood, con la habilidad propia que tiene en esta su otra faceta de director. La batalla es espectacular, muy bien recreada, con la técnica realista de recreación de batallas (de la Segunda Guerra Mundial) que surgió básicamente del molde creado por 'Salvar al soldado Ryan' (1998) de Steven Spielberg, de tan realista que dolía, y en esta ocasión el realismo sigue presente y por momentos deja boquiabierto. Uno de los requisitos para ello es que te tiene que gustar el cine bélico, claro está.

Junto a las escenas de la batalla, vemos de forma paralela la odisea, realmente se nos muestra así, que tuvieron que pasar los tres soldados sobrevivientes durante su gira por EE.UU., por cierto en una recreación de la sociedad civil de la época, los grandes estadios de la gira, los edificios, los trajes, los automóviles, que parece perfecta. Se deja claro la verdadera historia de la bandera: fueron dos izados. El primero surgió espontáneamente por un grupo de soldados. Luego, un político quiso la bandera para sí, la quitaron, y volvieron a izar otra, esta vez por un grupo de soldados diferentes. Este segundo izado con otra bandera es la foto que quedó como oficial. Los izados se hicieron a los cinco días de iniciarse la lucha, y la batalla duró unos 30 días más, donde murieron la mayoría de los protagonistas de los dos izados de la bandera. La película lo dice claramente pero tampoco es que se ocultase nada, los mismos soldados contaban claramente como fue. Con esta base de la bandera se cuenta realmente lo importante, la vida de los soldados que lucharon, vivieron o murieron en la batalla de Iwo Jima, conquista que fue clave para ir derrotando a Japón poco a poco aunque al final la solución fue tirar las bombas atómicas en Hiroshima y Nagasaki.
De los tres soldados supervientes del izado, uno de ellos es indio, un excelente Adam Beach (1). Soldado que comprende que no vale para nada que luchase por su país, porque en su país las cosas no cambian y a pesar de las falsas apariencias, siempre será un "piel roja" para los blancos. De los tres es el que seguiría siendo algo más popular, pero no le sirvió de nada en su vida. De personalidad traumatizada por la guerra, caía fácilmente en el estigma de su tribu, el alcohol. Jesse Bradford y el enfermero Ryan Phillippe son los otros dos a los cuales la fama les complica la existencia más que favorecerles, y a ninguno les sirvió de nada la experiencia. Es chocante comprender cómo una foto, convertida en un icono gráfico de la guerra, pueda hacer olvidar la faceta humana de aquellos que la izaron, y en vez de descubrir un mundo "perfecto" queda la realidad pura y dura: los intereses mediáticos del poder frente a las acciones y la memoria de los que dieron su vida por la libertad. Eastwood muestra la realidad tal como es, de forma objetiva, y que cada cual saque sus conclusiones.
Junto a 'Bandera de nuestros padres', Clint Eastwood dirigió también ese mismo año 'Cartas desde Iwo Jima', pero esta vez narrando el lado japonés de la batalla y rodada en japonés.

Duración aproximada: 135 minutos.

Nota (1): cara conocida también gracias a su trabajo de detective de policía en la serie de televisión Ley y orden: Unidad de víctimas especiales, temporadas 8 y 9. En cuanto a los dos siguientes, Jesse Bradford salió en aquella de terror juvenil donde un asesino se dedicaba a matar vírgenes, 'Cherry Falls' (2000), y su compañero de batalla Ryan Phillippe en 'Sé lo que hicisteis el último verano' (1997), o protagonizando la de niños ricos 'Crueles intenciones' (1999) junto a Sarah Michelle Gellar, la cazavampiros de la serie Buffy, cazavampiros (1997–2003) y que en esa ocasión era una pérfida niña rica de "crueles intenciones".

Playa roja (Beach Red) 1967

Durante la Segunda Guerra Mundial, los marines desembarcan en una isla del pacífico ocupada por los japoneses. Los enfrentamientos son constantes lo que pondrá a prueba la resistencia de los soldados.

Producción bélica muy lograda, con un fuerte caracter psicológico, las escenas de batalla están muy bien hechas, parece a veces un documental. Hay que recordar que gracias a esta gente en el pacífico pudieron vivir tranquilos y en Europa, la mitad libre, también. Dirige Cornel Wilde que a la vez la protagoniza. Nacido en Hungría, fue Aladino en 'Aladino y la lampara maravillosa' (1945), de Alfred E. Green para Columbia. Dirigió Contaminación (1970) ciencia ficción sobre un virus que ya no parece tanta ciencia ficción y 'El tesoro de los tiburones' (1975). Por esa época Wilde estaba casado con Jean Wallace, que aquí es también su mujer en la ficción y saldría en las películas de su marido. Uno de los soldados, el comilón traga alubias llamado Egan (Burr DeBenning), en 1977 se las vería con un astronauta mutante en Viscosidad (1977) y en 1989 saldría en 'Pesadilla en Elm Street 5'. Actor versátil que se movía por todos los géneros.
Rip Torn, secuestrador de una niña en el thriller Un extraño está mirando (1982), de Sean S. Cunningham, es el duro sargento. En la época en que se hizo EE.UU. ya estaba incurso en la guerra del Vietnam, en una guerra en un marco parecido pero tan diferente. No tuvo mucho éxito precisamente porque la guerra del Vietnam estaba en su apogeo diariamente desde la televisión en los hogares norteamericanos (War and American Popular Culture: A Historical Encyclopedia de M. Paul Holsinger). Tiene cierto alegato antibelicista, el pesimismo y el desánimo de la lucha y el miedo a morir.
Playa roja (Beach Red) 1967. Director: Cornel Wilde. Intérpretes: Cornel Wilde (Capt. MacDonald / Narrator), Rip Torn (Sergeant Honeywell), Burr DeBenning (Egan), Patrick Wolfe (Cliff) . Duración aproximada: 105 minutos.

Superdetective en Hollywood (Beverly Hills Cop) 1984

El detective de Detroit Axel Foley (Eddie Murphy) acude a Beverly Hills a investigar la muerte de su amigo, un delincuente de poca monta llamado Mikey Tandino (James Russo) que ha sido asesinado en Detroit, y las pistas le llevan hasta la privilegiada zona de Los Angeles. Allí le informa del fallecimiento a su amiga Jenny Summers (Lisa Eilbacher), e investigará a su manera poco ortodoxa, descubriendo una organización de tráfico de cocaína. A pesar de las desconfianzas iniciales, el detective Billy Rosewood (Judge Reinhold) y el sargento Taggart (John Ashton) le ayudan en su investigación, además de Jenny.


Superdetective en Hollywood: Eddie Murphy

Gran éxito de Martin Brest protagonizado por el cómico Eddie Murphy, que se hiciera famoso en EE.UU., durante los primeros años 80 gracias al mítico programa de televisión Saturday Night Live donde muchos cómicos comenzaron su carrera (1). Con esta película Eddie Murphy logró otro éxito más en su carrera, la cual hasta el momento sigue siendo de gran éxito popular, y no sólo en la comunidad negra de EE.UU. A pesar de que parece que su egolatría puede entrar en riesgo de perjudicarle por saturación de su persona en una misma película, ya que le gusta interpretar a todo personaje que pueda, en cambio no parece que sea un impedimento para triunfar. Lo corroboran la agradable y lograda comedia romántica 'El príncipe de Zamunda' (1988) donde además del príncipe protagonista que acude a Nueva York para buscarse novia, da vida a otros secundarios en un exceso de ego de este actor; ocurre lo mismo en 'El profesor chiflado' (1996) un remake "a color" (perdón por la broma) de la que protagonizó y dirigió Jerry Lewis en 1963, una locura camaleónica eddie murphyana; o en 'Norbit' (2007), que está más comedido en su papel de camaleón humano aunque con el personaje femenino ocupa el sitio de tres personajes al menos, es una comedia de excesos que increíblemente funciona muy bien (2).
Eddie Murphy también tiene buenas películas de acción, la que fue su debut 'Límite: 48 horas' (1982) de Walter Hill junto a Nick Nolte, y su continuación '48 horas más' (1990), lo corroboran. En 'Superdetective en Hollywood', título en español algo ridículo aunque funciona, sigue haciendo de policía, y a pesar de ser un actor cómico sabe también actuar con seriedad. Hay buenas dosis de acción, sus dos compañeros dan el contrapunto serio necesario para formar un trío de personajes con chispa y carisma, y seguramente sea lo más famoso que hayan hecho esos dos actores. La película es muy entretenida y además con Lisa Eilbacher, guapa y excelente actriz. En este caso, ella, Foley y el muerto eran amigos desde la infancia, y Jenny, que rige una galería de arte, está sin saberlo relacionada con el responsable de la muerte de su amigo. Relación de personajes de guión que funciona para lograr una comedia de detectives clásica de una época. La música AOR rockera fue todo un hit. Muchas películas de detectives pretenden fusionar la comedia y el misterio pero no entendieron lo que esta pretendía ni como lo hizo. Sin duda, no es una película que pertenezca al multiuniverso fílmico de pareja de policías contrapuestos. Algo que sí hizo Eddie Murphy en las dos de 48 horas.


Superdetective en Hollywood II: John Ashton, Eddie Murphy y Judge Reinhold

Antes de hacer la continuación de rigor, 'Superdetective en Hollywood II' (1987), esta vez dirigida por Tony Scott (hermano del también director, y generalmente brillante, Ridley Scott, "el de" Alien claro) Eddie Murphy protagonizó la divertida comedia fantástica El chico de oro (1986), de Michael Ritchie, donde sigue siendo un simpático personaje, intentando rescatar a un niño dalai lama con poderes mágicos de las manos de una organización liderada por un diablo de Satanás, brillante Charles Dance. Película a redescubrir. En 'Superdetective en Hollywood II' una banda armada asesina y roba y deja mensajes con letras del alfabeto. Matan al capitán Andrew Bogomil (Ronny Cox), amigo de Foley, y este vuelve a Beverly Hills para saber qué ha ocurrido. De nuevo investigará con su dos camaradas, Reinhold y Ashton, para parar una peligrosa red de delincuencia. Destaca por razones obvias, aunque no sólo por su altura y presencia, sino porque además hace un buen trabajo y logra crear un verosímil personaje cruel, la rubia Brigitte Nielsen, cara muy popular en esta década (3).
En 'Superdetective en Hollywood III' (1994), de John Landis, por ahora última de la saga, Eddie Murphy es de nuevo Axel Foley que prepara una redada contra unos ladrones de coches, y se organiza una violenta refriega de disparos donde muere su jefe (Gilbert R. Hill). Las pistas dejadas por los asesinos en la nave de coches robados le llevan a Los Angeles y al parque de atracciones "Wonderworld", donde parece que hay una red de falsificadores de dinero. Desaparece el actor John Ashton como camarada amigo para dar paso al actor Héctor Elizondo, pero permanece Judge Reinhold, esta vez ascendido a Sargento. En fin, cuesta, no puede quedar como favorita, a bastante diferencia de las dos anteriores, no tiene esa chispa y situar la acción en un parque de atracciones me parece superficial, por no decir estúpido. Muchas veces parece una película de la marca Eddie Murphy más que una continuación lograda de las dos anteriores, en absoluto lo es, y aunque tiene una escena de acción impresionante, lo demás es menor.


Superdetective en Hollywood III: Timothy Carhart y Eddie Murphy

El siguiente trabajo de Martin Brest tras 'Superdetective en Hollywood' sería la lograda comedia 'Huida a medianoche' (1988) con Robert De Niro y Charles Grodin, uno como un policía y el otro un delincuente. Brest es un ejemplo de que a veces menos es más, ha dirigido pocas películas (es también guionista o actor) pero con grandes éxitos, el mayor ejemplo 'Esencia de mujer' (1992) con Al Pacino haciendo de ciego y que ganó un Oscar. La carrera de Eddie Murphy sigue imparable, con altibajos y tal (4), pero a pesar de sus detractores que los tiene, ya sea por su ego o por ser uno de los actores de color con dinero más importantes de Hollywood, sigue haciendo películas y siendo fiel a sí mismo. En 1999, el director Frank Oz hizo una de las mejores películas de cine dentro del cine, esta vez cine de serie B en la bizarra y estrambótica 'Bowfinger, el pícaro' (1999) con Steve Martin y Eddie Murphy, que hace uno de los personajes más graciosos y ocurrentes de su carrera: un pobre tipo sin muchas luces que parece el gemelo de un actor famoso (el mismo Murphy por supuesto) al cual ponen en una película de ciencia ficción, rodeado de un equipo de auténticos desastres, con el director (Steve Martin) a la cabeza. Divertidísima.
Duración aproximada: 105 minutos.

Notas:
(1) Entre ellos Chevy Chase, o los "cazafantasmas" Bill Murray y Dan Aykroyd.
(2) En el año 2000 se estrenó 'Esta abuela es un peligro' de Raja Gosnell, con el cómico de color Martin Lawrence dando vida a un agente del FBI que se disfraza de abuela para capturar a un delincuente, a la que le siguió una segunda parte en 2006 y otra en 2011 que conforman lo que a todas luces es una trilogía. En la de Eddie Murphy 'Norbit', aunque no tiene ninguna semejanza con las de Lawrence y por lo tanto no parecen tener ninguna relación entre sí, también hay una mujer negra con sobrepeso, a diferencia de aquella una joven casquivana y con muy mala leche, y quizás 'Norbit' retomó la idea de mujer con sobrepeso y con caracter, como esa abuela, pero exagerándolo aún más.
(3) De origen danés, Brigitte Nielsen fue Red Sonja en 'El guerrero rojo' (1985) de Richard Fleischer, que forma parte del grupo de dos películas de Conan protagonizado por Arnold Schwarzenegger para el cine, 'Conan, el bárbaro' (1982) de John Milius, y 'Conan, el destructor' (1984) de Richard Fleischer. Por este tiempo la escultural rubia saltó a la fama de los tabloides cuando se casó con el forzudo y mega estrella Sylvester Stallone. El matrimonio no funcionó y surgió el divorcio, Stallone declaró que se dió cuenta de que Nielsen sólo lo utilizó para hacerse famosa. Parece que le funcionó y aprovechó su presencia en Hollywood. Con Stallone estuvo en la violenta, y excelente película de acción, 'Cobra, el brazo fuerte de la ley' (1986) de George P. Cosmatos adaptando la novela de Paula Gosling; y en 'Rocky IV' (1985), dirigida por el mismo Stallone, la más patriotera de todas las entregas de Rocky, con este enfrentándose a un forzudo "ruso", el actor Dolph Lundgren (en realidad Dolph Lundgren es sueco).
(4) Uno de esos altibajos de Eddie Murphy fue precisamente la que hizo tras 'Superdetective en Hollywood III', la vampírica 'Un vampiro suelto en Brooklyn' (1995) de Wes Craven, película comica/seria donde Eddie Murphy interpreta a un vampiro, y cómo no, a otros personajes más, pero que sufre el lastre de su fama de cómico. La verdad que no funciona. A Wes Craven y Eddie Murphy les ocurrió lo mismo que le ocurrió a John Carpenter con Chevy Chase, cómico que hacía de hombre invisible en 'Memorias de un hombre invisible' (1992), que tampoco funcionó. No hay quien soporte a Chevy Chase de hombre invisible, ni a Eddie Murphy, que tiene más registros interpretativos que Chase, como un vampiro.

César y Cleopatra (Caesar and Cleopatra) 1945

Julio César (Claude Rains) llega con sus tropas a Egipto, donde conoce a una joven Cleopatra (Vivien Leigh). Con sus enseñanzas Cleopatra se convertirá en adulta y reina de Egipto.



Producción británica adaptación de la obra de teatro de George Bernard Shaw. Nada más comenzar advertimos que hay algo diferente en la forma de contar la historia de los famosos personajes y empezamos a pensar que es una versión cómica de la historia de César y Cleopatra, pero es una sensación engañosa de lo que vemos. Aunque lógicamente la comedia existe, la película tiene dos momentos que se pueden diferenciar: el primero transcurre cuando Cleopatra es una niña ingenua e inculta que piensa que los romanos se la van a comer, un sentido de humor que más bien es sátira, pero también influye que estemos acostumbrados a la solemnidad propia de la historia de amor entre César y Cleopatra, historia de amor que por cierto en esta paródica versión es inexistente.

Este componente más frívolo es el característico en toda la película pero se rebaja su intensidad de forma bastante clara cuando Cleopatra ha madurado como persona y aprendido un poco de cultura, y vemos ya sombras de pensamiento y acciones (como el asesinato de Pothinus) más propios de una historia real como esta. En realidad la película nos va transformando el pensamiento y cuando creemos que lo que vemos es una tontería y que ya está bien, nos apacigua los ánimos la madurez de comportamientos y diálogos, nuestra Cleopatra se muestra merecedora de su reino para alivio de todos. Ciertas imágenes son como de sueño, la aparición de Cleopatra en los brazos de La Esfinge, esa noche estrellada sobre las dunas del desierto, un canto elegíaco a la libertad en la naturaleza, a la naturalidad del bello animal humano, de Palacio oscuro y tenebroso que recibe la luz del poder real, Cleopatra, en el paso de la niñez a la madurez como persona y gobernante como nadie lo había hecho antes, ni después, aseguraría.
A diferencia de la versión más conocida de Cesar y Cleopatra, la de Joseph L. Mankiewicz, con Elizabeth Taylor como la reina, de gran solemnidad, aquí esa solemnidad es inexistente, lo que la hace algo más cercana al que la ve, porque muestra a los personajes actuando de una forma menos formal a la que nos tiene acostumbrados el cine cuando nos muestran relaciones entre gobernantes en producciones serias, como esta, porque al fin y al cabo esta también lo es pero con la vertiente especial comentada. Y entonces descubrimos que nos encanta tal como es.



Vivien Leigh es Cleopatra, haciendo un gran trabajo, como niña ingenua a adulta madura, sin perder su ingenuidad, y con la belleza tan extraordinaria de esta mujer. Aquí hay planos bellísimos con esta mujer de protagonista. Aunque su papel más famoso fue el de Escarlata O'Hara en la oscarizada 'Lo que el viento se llevó' (1939), en un papel que parecía hecho para ella, era una gran actriz tanto de teatro como de cine, esposa además de otro gran actor inglés, Laurence Olivier. A Leigh le acompaña otro gran inglés, Claude Rains, el otrora hombre invisible en la versión de Universal de 1933, aquí es el mismo Julio César haciendo otro gran trabajo, quitándole altivez al personaje para mostrarlo algo más campechano, pero manteniendo la dignidad y el donaire.
Junto a ellos otras caras conocidas como la de Flora Robson, que interpretó varias veces a la reina Isabel I de Inglaterra en producciones históricas, aquí es la criada personal de Cleopatra que tiene un nombre que es objeto de burla durante toda la película y el que nos retrotae casi siempre al sentido del humor de la misma. Ernest Thesiger, el chiflado y genial doctor Pretorious de La novia de Frankenstein (1935) de James Whale para Universal, es un egipcio apasionado de los libros. El technicolor tan magnífico de la producción es también un punto a su favor. El director Gabriel Pascal, que sólo hizo dos películas en su vida y las dos fueron adaptaciones de obras de teatro de Bernard Shaw, esta que comentamos y 'Major Barbara' (1941), es también el productor y dirige de forma satisfactoria.
Duración aproximada: 138 minutos.

Cleopatra (1963)

Julio Cesar llega a Egipto y conoce a la reina Cleopatra, con la cual se casa y tiene un hijo. En Roma se produce un escándalo, además de que Julio Cesar ya estaba casado quiere ser nombrado Emperador. Por ello lo asesinan. Cleopatra vuelve a Egipto y se declara un triunvirato. Uno de los triunviros es Marco Antonio, gran amigo de César, que caerá en los brazos de Cleopatra, y se hará enemigo de Roma.

Gran clásico hollywoodiense de manos de Joseph L. Mankiewicz, rodada con gran espectacularidad en los decorados, atrezzos y algunas coreografías imposibles que se ven, y puede que estas últimas sea lo más prescindible de la historia, porque en el fondo la historia sigue parámetros de teatro clásico, hay monólogos y diálogos solemnes de gran introspección personal que básicamente se circunscriben a la leyenda de Cleopatra y su imperio, sin más, pero que le aporta cierta profundidad poética. El reparto cumple de sobra, entre ellos Elizabeth Taylor y Richard Burton, que se conocieron en este rodaje y en la vida real tuvieron una tormentosa relación sentimental que duraría años, aquí son la famosa pareja Cleopatra y Marco Antonio. Esta Cleopatra interpretada por Taylor quizás sea la más icónica de todas las llevadas al cine. Rex Harrison como Julio Cesar, Martin Landau como Rufio y Roddy McDowall como Octavio, completan, entre otros, un gran clásico "de romanos". Las luchas están bien escenificadas, así como los secundarios dan el tipo. La duración de la película varía, se recomienda claro está la de mayor duración (pero aún así no se ha encontrado todo el metraje que se rodó) para que no falte ningún detalle. Esto es subjetivo: hay gente que tiene una imagen de esta película según la hubiera visto en versión reducida, que fue como se estrenó, y puede que no le guste verla en su integridad por aquello de la nostalgia y el apego a unas imágenes conocidas, pero sin duda la versión completa es la más idónea, además porque la mejora muchísimo.

No fue la primera vez que Richard Burton tuvo que actuar de romano: anteriormente en la religiosa 'La túnica sagrada' (1953) de Henry Koster, era un tribuno romano que "encuentra" a Cristo y se hace cristiano, espectáculo religioso al estilo Hollywood aunque de menos pirotecnia como por ejemplo sería la ciclópea 'Los Diez mandamientos' (1956) de Cecil B. DeMille, y también menos cursi que esta última; fue luego el macedonio 'Alejandro Magno' (1956) de Robert Rossen en una gran reconstrucción clásica de la vida del conquistador, y donde también estaba Peter Cushing.
Duración aproximada: 192 minutos | 233 minutos (TV) | 320 minutos (director's cut).

De aquí a la eternidad (From Here to Eternity) 1953

El soldado Prewitt (Montgomery Clift) llega a su nuevo destino a un cuartel del ejército en Hawái. Además de soldado es también músico, toca...